El sol golpea los granos de arena, calentadolos a temperaturas que mis pobres zapatos de gorrea apenas pueden soportar.
Mis manos ya no se sienten parte de mi cuerpo y mi cabeza esta flotando a un kilometro de altura sobre todos mis sentidos. Lo unico que siento, lo unico que pienso en todo momento es en caminar, avanzar, llegar.
A donde? ya en este punto esa pregunta perdió sentido, si le preguntabas a Flequiro de hace unos meses seguro te respondenria una hermosa historia sobre la necesidad de alcanzar Alcantara y de comenzar el cultivo de las espiras antes del invierno.
Pero hoy, en el dia 26 de notiembre del meyor 543, hoy eso ya no importa, solo importa avanzar y llegar hasta el siguiente charco de agua que pueda refrescar mi cabeza agotada y mi garganta resecada.